Racha-Lechkhumi-Kvemo Svaneti es el alma contemplativa de las tierras altas de Georgia, una región donde tres antiguas provincias — Racha, Lechkhumi y Kvemo Svaneti (Baja Svaneti) — se funden en el abrazo del Gran Cáucaso. Aquí, la altitud varía de 400 a 5.000 metros, y el paisaje cambia del fértil Valle del Rioni, donde los viñedos se aferran a las laderas orientadas al sur, a los picos glaciares donde solo perduran las torres de piedra y el silencio. Esta es una tierra moldeada por el aislamiento y la resiliencia, donde el confinamiento invernal forjó la autosuficiencia y donde cada iglesia de pueblo guarda frescos que han sido testigo de mil inviernos.\n\nEn Racha, camino por la microzona de Khvanchkara, donde las raras uvas Aleksandrouli y Mujuretuli maduran a 450-750 metros, produciendo un vino tinto semidulce natural que ganó un Gran Premio en Bélgica en 1907 y se convirtió en el favorito de Stalin y Roosevelt. El secreto, dicen los lugareños, reside en la forma en que la luz de la montaña se filtra por el valle y en el suelo calizo que no puede ser replicado. Cerca, la Catedral de Nikortsminda (1010-1014 d.C.) se alza en piedra blanca, su exterior tallado con narrativas bíblicas tan intrincadas que representan la cúspide de la Edad de Oro georgiana — un monumento de la Lista Tentativa UNESCO que constituye una prueba de la maestría artesanal medieval. En el Embalse de Shaori, a 1.100 metros sobre el nivel del mar, contemplo los reflejos otoñales centelleando sobre aguas cerúleas, rodeado de los densos bosques de la Cordillera de Nakerala, donde los recolectores aún encuentran setas oronja.\n\nEn Lechkhumi, la historia es aún más profunda. Esta fue la antigua Takveri, un centro metalúrgico en la Edad del Bronce y una ruta de caravanas que conectaba el Mar Negro con el norte del Cáucaso. La noble familia Chikovani creció aquí, convirtiéndose finalmente en la dinastía Dadiani de Mingrelia en 1714. El paisaje está salpicado de asentamientos precristianos, fortalezas medievales y el mítico Monte Khvamli, donde la leyenda dice que yacen tesoros reales escondidos y donde Prometeo fue encadenado. Y en Kvemo Svaneti, encuentro a los primos más silenciosos de las famosas torres de la Alta Svaneti — las casas torre Murkvami y las viviendas Svaniriani, construidas entre los siglos IX-XII como hogares, fortalezas y refugios durante las vendettas. Aquí, la lengua svana en peligro de extinción (lushnu ena) aún resuena en los pueblos a lo largo del río Tskhenistskali, una lengua kartveliana con 18 fonemas vocálicos que se separó del proto-kartveliano hace cuatro milenios.\n\nVisitar Racha-Lechkhumi-Kvemo Svaneti es saborear el Lori rachveliano — jamón ahumado curado durante meses sobre madera de haya, cortado ceremoniosamente en los festines y relleno en Lobiani (pan de alubias). Es escuchar los movimientos lentos y nobles de la danza Rachuli, dormir en casas de madera Oda talladas con patrones del siglo XIX, y comprender que en estas montañas, el tiempo se mueve al paso de la piedra y la nieve.